14.000 pollitos abandonados en el aeropuerto de Barajas: Una muestra más de la crueldad de la industria ganadera

Los animales, pertenecientes a la raza broiler y destinados a ser ejecutados por la industria cárnica, pudieron ser salvados por protectoras, santuarios y particulares y gracias a las trabajadoras y trabajadores del aeropuerto.

Pollitos abandonados en Barajas

Ayer las redes sociales se llenaron de imágenes de decenas de miles de pollitos abandonados en el Aeropuerto de Barajas. La mitad de ellos ya habían muerto de forma agónica a causa del hacinamiento y la falta de alimento y de agua.

Formaban parte de un envío a una granja de engorde en Malabo, que finalmente no fue reclamado por el destinatario. Los pollitos llevaban en las instalaciones del aeropuerto desde el viernes y se dieron órdenes de «destruir la mercancía», porque eso son los animales para la industria ganadera: solamente productos.

No obstante, las trabajadoras y trabajadores del aeropuerto intentaron salvar a los supervivientes y dieron el aviso a las autoridades. La denuncia llegó a FAPAM (Federación de Asociaciones Protectoras de Animales de Madrid) y se pudo sacar con vida de allí a unos 6.000 pollitos, aunque desde entonces muchos de ellos también han fallecido debido a las condiciones en las que habían estado durante estos días.

En ese momento se puso en marcha toda una cadena para dar un hogar y sacar adelante a estos animales, y varias protectoras y santuarios, así como personas particulares, acudieron a acoger a cuantos pudieron para proporcionarles un lugar donde recuperarse. Porque ellos también merecen la oportunidad de vivir una vida digna.

Una industria cruel basada en la explotación

Este terrible episodio, en el que 14.000 crías, 14.000 vidas necesitadas de cuidados, fueron abandonadas a su suerte, es una muestra más de la crueldad que se esconde en la industria ganadera.

De haber llegado al destino previsto, estos animales habrían sido sacrificados a los 41 días tras hacerles engordar de forma completamente antinatural, provocándoles problemas de corazón y otras dolencias. Muchos probablemente habrían sufrido muertes súbitas. Sus cortas vidas habrían sido un infierno, convertidos en números de una industria extremadamente cruel.

Gracias a lugares como Salvando Peludos, el Santuario Vegan o el Santuario Gaia, entre muchos otros, algunos de estos pollitos tendrán, al menos, una oportunidad de vivir.

Comenta:

Cargando comentarios...
?>