Denunciamos la caza de conejos en un parque urbano de Fuenlabrada en pleno estado de alarma

Antes de que la Comunidad de Madrid permitiese el control de poblaciones, en Fuenlabrada ya se estaban cazando conejos.

Nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento de Fuenlabrada para informarle de las múltiples irregularidades que rodean a las actividades de control de poblaciones que ha permitido en su territorio e instándole a que paralice ahora mismo la caza de conejos en el municipio.

El pasado 24 de abril muchas personas nos enviasteis un vídeo en el que se veía a un grupo, presuntamente formado por trabajadores del Ayuntamiento de Fuenlabrada, cazando conejos al lado del lago en el Parque Loranca, ubicado en una zona urbana. Si ya la imagen estaba totalmente fuera de lugar en pleno estado de alarma, mientras que el resto de habitantes de Fuenlabrada y de toda España se quedaba en sus casas para frenar la COVID-19, el cuadro empeoraba al comprobar que estaban empleando perros.

El Ayuntamiento alegó, en una respuesta por escrito, que se trataba de una «actuación de control de plagas en parques urbanos», respaldada por la Resolución de la Dirección General de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, para evitar una posible propagación de la enfermedad Leishmaniosis.

¡EL AYUNTAMIENTO DE FUENLABRADA MIENTE!

En primer lugar, la resolución a la que se refieren fue publicada en el BOCM el 28 de abril, cinco días después de que se filmase la persecución y muerte de los conejos en el Parque de Loranca.

En segundo lugar, las medidas de control zoosanitario recomendadas por el Gobierno, el eterno apoyo del lobby cinegético, solo hace referencia al control de poblaciones de jabalíes para controlar la Peste Porcina Africana; no menciona conejos ni Leishmaniosis.

En tercer lugar, no hay rastro de los informes actuales sobre la supuesta sobrepoblación de conejos en el municipio de Fuenlabrada y del peligro de propagación de Leishmaniosis que son indispensables para justificar una acción cinegética de control de poblaciones.

En cuarto lugar, las medidas de caza injustamente contempladas en la resolución de la Comunidad de Madrid, que no fue aprobada hasta días después, solo permite el empleo de hurones, capillos, redes y corrales, en ningún momento perros.

Finalmente, como se puede observar claramente en el vídeo, las personas que buscan y persiguen conejos no guardan la distancia física de seguridad ni cumplen con el protocolo establecido para frenar la propagación de la COVID-19.

Días después de denunciar la ejecución de conejos en Fuenlabrada, una persona nos ha alertado sobre un hecho nauseabundo: están colgando cadáveres de conejos de los árboles del parque de Loranca. «Dicen que no disfrutan matando, pero hoy paseando por el lago de Loranca (Fuenlabrada) lo que encuentras son cadáveres de los conejos colgados de los árboles como trofeos. Me parece cruel, repulsivo e innecesario», nos transmiten a través de nuestras redes sociales.

Exigimos que se cese la actividad de caza de conejos en el término municipal de Fuenlabrada y que se investiguen todas las irregularidades para que caiga el peso de la ley sobre los culpables.

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