ACTUALIZACIÓN: Luno, el perro que estuvo retenido en las aduanas del aeropuerto de Madrid, está en un centro de acogida

Han denegado su acceso a territorio español por no tener microchip; reclamamos aplicar alternativas para regular su situación administrativa.

Tras 19 días retenido en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, Luno ha sido trasladado al CIAAM, el Centro Integral de Acogida de Animales de Madrid, donde están facilitando a Andrea el acceso para que pueda ver a Luno. La lucha por su liberación y regularización continúa y no nos rendiremos hasta que Luno pueda volver con su familia..

La desesperante situación de Luno

Nuestro equipo legal intervino, en calidad de colaborador, de manera urgente por la situación de un perro que estuvo 19 días retenido en un jaulón en Aduanas del aeropuerto de Madrid sin que se permita su ingreso a territorio español. El Ministerio de Agricultura y la Subdirección General de Acuerdos Sanitarios y Control de Fronteras denegó sin más la regularización administrativa del animal sin observar las alternativas previstas en el Reglamento Europeo de transporte de animales de compañía.
Luno es un perro sano y con cartilla sanitaria actualizada y completa. Por un error en el abordaje en el país de origen y desconocimiento por parte de su titular, salió del mismo sin la identificación mediante microchip, situación que la veterinaria del aeropuerto abordó denegando la entrada del animal al país y reteniéndolo en aduanas.
La titular del perro viene solicitando la correcta aplicación del inciso b) del apartado 1 del art. 35 del Reglamento (UE) nº 576/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de junio de 2013, relativo a los desplazamientos sin ánimo comercial de animales de compañía y por el que se deroga el Reglamento (CE) nº 998/2003, que establece todas las medidas alternativas que la autoridad competente debe proporcionar en el caso de no haberse cumplido con los requisitos de control que exige la norma, como aislar al animal, bajo control oficial, durante el tiempo necesario para que se ajuste a las condiciones establecidas en el país de destino.
El microchip no es obligatorio en ciertos países (sobre todo de Sudamérica), lo que explica el error de la titular. La situación podría manejarse de una forma ética para el animal según el Reglamento Europeo. Ha sido una mezcla de descontrol por parte del país de origen, ignorancia de la titular y poco interés desde las autoridades españolas.
Luno está siendo atendido en cuanto a necesidades básica por el personal del aeropuerto, pero se encuentra aislado, como si fuese mercancía, y sin contacto con su titular o ninguna otra persona conocida.

La angustia de Andrea, la responsable de Luno

Andrea no se encuentra en condiciones para viajar, por lo que la opción de reexpedición al país de origen no es una solución viable. Mientras, la autoridad competente ha llegado a realizar una propuesta de sacrificio, lo que rechazamos contundentemente abordando la vía legal.

Andrea se ha visto obligada a pasar por un calvario, a pasar interminables horas y días en el aeropuerto esperando a que le dejasen ver a su perro durante 10 minutos. Ha sido sometida a un trato denigrante. En una ocasión la veterinaria del Área de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura incluso puso en duda su identidad, pese a haber aportado el pasaporte. Finalmente la dejaron acceder a ver a Luno, pero custodiada, sin su representante legal y habiéndole retirado el móvil para que no pudiese hacer vídeos y fotos de su perro, atentando contra su privacidad y derecho de la propiedad.

El equipo legal de AGERAA, en colaboración con el nuestro, presentó un recurso de alzada para suspender la deportación del animal, pero ha sido desestimado por una resolución del secretario general de Agricultura y Alimentación.

No tenemos por objeto apoyar el transporte irregular de animales y exigimos seriedad y precaución a los responsables a la hora de realizar vuelos, especialmente cuando estos son internacionales, debido a que los requisitos varían de un país a otro y los perjudicados son los animales en caso de imprudencias, como la de Luno. Sin embargo, una vez llegado a territorio español, es obligación de la autoridad competente la aplicación de los Reglamentos Europeos que, en estos casos, prevén medidas alternativas de regularización de la situación.
Instamos al Ministerio de Agricultura para resolver esta y otras situaciones y evitar desenlaces fatales que deriven en padecimientos totalmente innecesarios para los animales y sus familias.

Comenta:

Cargando comentarios...