La verdad de la caza: ¿Qué es una granja cinegética?

Las granjas cinegéticas son las causantes del aumento descontrolado de la población de algunas especies animales en muchas zonas de España.

Las granjas cinegéticas son las culpables de las sobre poblaciones que acusan los cazadores

Los cazadores han esgrimido históricamente su supuesta labor de control poblacional. Se trata de una falsa excusa para defender la cruel actividad que ejecuta a millones de animales cada año en nuestro país. En realidad, los cazadores no se preocupan por el medioambiente, el ecosistema ni la biodiversidad, sino que solo quieren garantizar las poblaciones para poder seguir cazando animales.

Una de las excusas más manidas para justificar la caza es la sobrepoblación de algunas especies consideradas cinegéticas. Los cazadores dicen ayudar a controlar el número de individuos, para así paliar los daños que pueda provocar el superávit en el entorno. Sin embargo, estas sobrepoblaciones son provocadas deliberadamente por el sector cinegético para garantizar las cacerías.

Un claro ejemplo es el caso de Castilla-La Mancha. En esta comunidad autónoma se ha declarado un aumento desproporcionado de los conejos, que son relacionados con daños en las cosechas. Por ello, se ha declarado una «emergencia cinegética temporal» en 274 municipios. Una burda excusa para seguir exterminando animales.

Sin embargo y paradójicamente, en Castilla-La Mancha existen 144 granjas cinegéticas autorizadas, muchas situadas en los mismos municipios en los que se ha declarado la «emergencia cinegética». En ellas se crían conejos, perdices, jabalís, palomas, gamos, faisanes, ciervos, muflones y otras especies con el único propósito de suministrar a los cazadores de víctimas a las que matar.

Si establecemos una comparativa entre los municipios en los que se fomenta la caza para controlar la superpoblación de conejos y el último registro de granjas cinegéticas realizado por la comunidad autónoma en enero de 2020, encontramos las siguientes coincidencias:

Alcázar de San Juan, Llanos del Caudillo, Pozuelo de Calatrava, Campo de Criptana, Alhambra, Valdepeñas, Herencia, Valhermoso de la Fuente, Villarejo de Fuentes, Casas de Benítez, Casasimarro, Casas de los Pinos, San Clemente, Villanueva de la Jara, Guadalajara, Madridejos, Olías del Rey, Bargas, Rielves, Villamiel de Toledo, Consuegra, Miguel Esteban, Mora y Chinchillla de Monte-Aragón. Todos estos municipios alegan estar en «emergencia cinegética» y en todos ellos hay una granja cinegética registrada.

Los cazadores quieren escudarse en el aumento de población para justificar sus matanzas, pero en realidad es su propio sector el que las produce. Por eso desde PACMA exigimos la prohibición de la caza por ley, una violenta actividad que ejecuta a millones de animales cada año.

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