PACMA denuncia el maltrato a los camellos en los paseos turísticos de Canarias

Laura Duarte, presidenta de PACMA, visita un centro de paseos en camello de Maspalomas para documentar in situ este tipo de explotación.

Laura Duarte, presidenta de PACMA y candidata a la Presidencia del Gobierno, continúa con los actos de esta campaña electoral desde la Comunidad Canaria. Concretamente ha estado visitando, junto a la coordinadora provincial de Gran Canaria, Iris Sánchez, uno de los centros de paseos en camello que se ubican al sur de la Isla.

Durante su visita, Laura Duarte e Iris Sánchez, han comprobado y documentado la situación en la que se encuentran los animales utilizados en este tipo de actividades. «Nuestro objetivo es denunciar, documentar y visibilizar este tipo de situaciones para que las personas que, sin conocer la realidad que se esconde tras estos paseos, en un futuro, dejen de participar en ellos porque entiendan el sufrimiento y la explotación que sufren cada día estos animales», ha declarado Laura Duarte.

Precisamente, el desconocimiento de la realidad de estos animales y de la explotación a la que deben ser sometidos para que nos podamos hacer una foto con ellos, o demos un agradable paseo subidos en un camello, un caballo o cualquier otro animal, son los responsables de que este tipo de maltrato perviva. Los camellos de Canarias – presentes en la mayoría de las islas- son obligados a trabajar los siete días de la semana, desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Durante estas agotadoras jornadas de 7 horas ininterrumpidas, no se les permite beber o comer. Los animales son enganchados unos a otros formando una caravana, por medio de unas argollas de acero que se les insertan en la pared nasal, de modo que permite atarlos y controlarlos, solamente tirando de ella, debido al dolor que les produce.

El equipo de PACMA también ha constatado que ni en el recorrido, ni en el recinto donde se inician los paseos, los camellos disponen de ningún tipo de cobijo frente al rigor del sol. Los animales son obligados a sentarse y levantarse una y otra vez, cargados con el peso de la silla y de las personas que van montadas en ellas: unos 200 kilos de media en cada viaje. Este tipo de actividad forzada y repetitiva, desarrollada sobre un suelo compacto, como caminos o tramos asfaltados, produce lesiones en las patas y en las articulaciones de los animales. Son comunes las heridas plantares y los procesos artríticos, en ocasiones agravados por una alimentación insuficiente o pobre en nutrientes.

El Gobierno de Canarias ha hecho oídos sordos a las numerosas peticiones por parte de PACMA y de otras entidades de protección animal, que reclaman la erradicación de este tipo de actividades. Sin embargo, PACMA, no ceja en su empeño de conseguir que el turismo de explotación de los animales, así como otras formas de maltrato, desaparezcan de las Islas y del resto de España.

En la actualidad no existen cifras fiables sobre la población de camélidos en la Comunidad Canaria. Las últimas estimaciones publicadas son de 2015 y hablan de alrededor de 1200 animales, entre camellos y dromedarios. Este tipo de animales fueron introducidos en las Islas, desde África, durante la colonización hispánica, y fueron utilizados como animales de trabajo hasta mediados del siglo XX. En esa época fue cuando los camellos se comenzaron a utilizar como atracción turística. Desde PACMA creemos que estos animales deben seguir siendo parte de la imagen y la cultura canaria, pero que su explotación debe terminar. Exigimos que los paseos turísticos con animales sean prohibidos por ley y que los camellos de Canarias puedan vivir en paz, y en las condiciones de cuidados y dignidad que merecen.

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