PACMA explica cómo los cazadores han «monopolizado» las donaciones de alimento en Sierra de la Culebra para crear cebaderos

Nuestra portavoz, Yolanda Morales, y parte del equipo de PACMA en Castilla y León han pasado unos días en la Sierra de la Culebra para ayudar en lo posible tras el incendio.

Parte del equipo de PACMA en Castilla y León y nuestra portavoz, Yolanda Morales, han pasado unos días en la Sierra de la Culebra, en Zamora, repartiendo alimento para los animales supervivientes, conociendo a la vecindad y documentando la situación vivida a raíz del gran incendio forestal que arrasó más de 30.000 hectáreas hace una semana. Han podido comprobar que el colectivo de cazadores ha monopolizado las donaciones de alimento para controlar dónde se deposita con el fin de crear «cebaderos» para el futuro.

Ante la avalancha de aportaciones y mano de obra voluntaria llegada a Zamora para depositar alimento para los animales de la sierra que se han quedado sin sustento, se comenzó a difundir en redes sociales un mensaje que ordenaba a las personas asistentes dejar sus aportaciones en un lugar en particular para repartirlas bajo las directrices de los cazadores, en los puntos y cantidades indicadas por ellos, bajo pena de multa.

Esta decisión ha sido tomada tras un desbordamiento de los efectivos, que han sido pocos desde el principio. Creemos que han cedido esta labor a los cazadores simplemente porque no dan abasto.

Hoy, los cazadores crean puntos de alimentación en los que los animales, desesperados, acudirán a comer asumiendo todos los riesgos. Con el tiempo se acostumbrarán a la zona e irán cada vez más tranquilos habiendo desarrollado la querencia, mientras son vigilados. El día de mañana, cuando algunos se hayan reproducido y ya se permita la caza, serán blancos muy fáciles.

Tras recorrer más de 250 kilómetros dando vueltas por carretera más el trecho caminado por la sierra, nuestro equipo no vio ni un solo montón de comida de las toneladas que dicen haber repartido los cazadores durante esos mismos días. Creemos que parte de esa comida podría estar dándose a particulares, como ganaderos, y que el resto lo están depositando en puntos estratégicos para que los animales se habitúen a comer en ellos, de modo que cuando se pueda cazar de nuevo, estén bien localizados y sean presas fáciles.

Lamentamos que se preste atención, irónicamente, a quienes tienen por hobby salir al campo a matar a la fauna cuando se está buscando, precisamente, que la fauna pueda regenerarse después de la catástrofe. Tanto interés por organizar las donaciones se debe a cómo les afectará a ellos la situación en el futuro. No lo hacen por ayudar a los animales, sino para tener qué matar más adelante y poder hacer negocio.

Otras entidades de protección animal han acudido a la Sierra de la Culebra para hacer repartos organizados de alimento en zonas alejadas a las carreteras, para evitar atropellos.

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