PACMA: «La Ley de Protección Animal y la reforma del Código Penal supondrán décadas de atraso en España»

Los textos del Gobierno no suponen ningún avance en protección animal. Seguiremos reclamando un endurecimiento de las penas y una protección efectiva para todos los animales.

Llevamos meses advirtiéndolo, y en los últimos días nos reafirmamos: se ha llevado a cabo una campaña de humo para vender falsas esperanzas a una ciudadanía constantemente indignada por el maltrato animal. Los textos que propone el Gobierno sobre la futura Ley de Protección Animal y sobre la modificación del delito de maltrato animal no son un avance sino un «retroceso» en la materia a nivel estatal.

Este Gobierno ha engañado a la ciudadanía prometiendo, por un lado, una ley que protegiera a los animales y, por otro, penas contundentes contra el maltrato animal. «No han cumplido ni una cosa ni la otra, sino todo lo contrario», explica Eva Ramos, nuestra asesora jurídica.

El Anteproyecto aprobado el pasado lunes por el Consejo de Ministros va a suponer un retroceso de décadas en la protección animal en nuestro país. Esto se debe a que las leyes autonómicas que, en la actualidad, sí protegen a todos los animales, empezarán a sufrir modificaciones para adaptarse a la ley que propone el Gobierno, que solo protege a los animales considerados de compañía y a los silvestres en cautividad, dejando fuera expresamente a los animales utilizados en experimentación, a la fauna silvestre y a los considerados de producción, que son la inmensa mayoría de los animales que hay en España y los que deberían estar más protegidos, porque son los que sufren más explotación y abuso.

Para Ramos, esta ley les da la espalda: «Otro paso atrás será el que sufrirán los perros utilizados para la caza, el pastoreo o la guarda del ganado», afirma, pues «en la actualidad, las leyes de protección animal autonómicas no los distinguen de los demás perros pero la futura ley, en cambio, les otorga una menor protección, privilegiando a los cazadores y ganaderos frente al resto de la población, ya que no tendrán que hacer, por ejemplo, la formación en tenencia responsable que sí se va a exigir a los demás».

Se da la circunstancia de que el mismo Gobierno que reconocía, hace unos meses, en su “Estrategia nacional de caza” la necesidad de formación de los cazadores respecto a los cuidados que deben recibir los perros, excluye de esa formación a los mismos en su propio Anteproyecto.

Mucha publicidad y medias verdades

Por otro lado, cuestiones que se están “vendiendo” como grandes avances no son tales. Resulta que en once de las diecisiete comunidades autónomas ya están prohibidos los circos con animales salvajes. Por ello, un avance real sería que la ley estatal prohibiera la utilización de animales en espectáculos circenses. Sin embargo, el texto del Gobierno permite que se puedan seguir utilizando perros, caballos, dromedarios, etc.

También prometieron la esterilización obligatoria y, cediendo a las presiones del colectivo de cazadores, ya no lo será para los perros, sino solo para los gatos.

No obstante, nos preocupa aún más la reforma del delito de maltrato animal en el Código Penal, que supondrá un enorme retroceso. En la actualidad, para que los jueces y tribunales puedan sustituir las penas de prisión por multas, deben justificarlo, y no es viable hacerlo en caso de reincidencia. Mediante la reforma propuesta por el Gobierno, incluso en los casos de reincidencia se podrá imponer una multa sin motivación alguna.

Además, «la reforma dejará desamparados a los invertebrados frente al maltrato. Quedarán excluidos animales tan sensibles e inteligentes como los pulpos que, actualmente, sí están protegidos por el artículo 337 del Código Penal. Una cuestión que nos preocupa especialmente ya que nos encontramos en estos momentos luchando contra la apertura de la primera granja de pulpos en el mundo, proyectada en Las Palmas de Gran Canaria», asegura Ramos. No existe ninguna regulación sobre las condiciones de bienestar para estos animales y, ahora, la reforma que plantea el Gobierno permitirá que su maltrato quede impune.

Otro punto que consideramos incomprensible es que la modificación requiera que, para que el abuso o explotación sexual de un animal sea condenable, le provoque una lesión, algo que no se exige actualmente por el artículo 337.

Seguiremos reclamando una protección especial para los animales, en consonancia a su evidente y manifiesta vulnerabilidad. Maltratar a un animal no solo es un acto de crueldad, sino que se realiza siempre ejerciendo un abuso de superioridad, aprovechando su imposibilidad de defensa y, por supuesto, de denuncia. Continuaremos luchando por que las penas sean penas realmente efectivas y por la ley que realmente merecen los animales. Todos, no solo los que el Gobierno considere que merecen estar protegidos.

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