Que la muerte de Grandulloncillo no quede impune: Exigimos responsabilidades al Ayuntamiento de Málaga por la gestión del Centro Zoosanitario

Grandulloncillo era un gato de una colonia controlada que fue ejecutado en el Centro Zoosanitario Municipal de Málaga, tras impedirse a su cuidadora recogerlo. Solicitamos una reunión para exigir responsabilidades.

El Ayuntamiento de Málaga captura y ejecuta a un gato sano de una colonia controlada

Grandulloncillo era un gato, como tantos otros de los que viven en la calle y son cuidados por personas voluntarias, que vivía en una colonia atendida y controlada por una gestora acreditada por el Ayuntamiento de Málaga. Según su cuidadora, era un gato muy bueno y tranquilo, que ejercía como «jefe» de la colonia y se encargaba de cuidar de los más pequeños.

A pesar de estar marcado con un pequeño corte en la oreja, señal de que ya había sido capturado, esterilizado y retornado a su colonia, fue capturado el pasado mes de septiembre por los Servicios Municipales y trasladado al Centro Zoosanitario Municipal de Málaga. Allí, se impidió a su cuidadora que lo recuperase antes de transcurrir un periodo de diez días, plazo a partir del cual los animales pueden ser sacrificados por el centro. Cuando acudieron a recogerlo, Grandulloncillo ya había sido ejecutado, a pesar de estar completamente sano.

Una acción de este tipo es inadmisible, y hemos solicitado una reunión con las personas a cargo del Centro Zoosanitario para exigir responsabilidades sobre la gestión del mismo y para solicitar al Ayuntamiento mejoras en la implantación del método CER (Captura-Esterilización-Retorno), teniendo siempre en cuenta a las asociaciones y personas voluntarias que atienden a los gatos, y una gestión ética del Centro Zoosanitario.

Urge mejorar la implantación del CER en Málaga

Según denuncian las personas que voluntariamente rescatan gatos del Centro Zoosanitario, la gestión del mismo ha empeorado.

Se imponen obstáculos a las cuidadoras, tales como la ausencia de la zona donde se ha recogido al animal en la etiqueta, lo que hace prácticamente imposible a las cuidadoras saber a qué colonia pertenece el gato, y la imposibilidad de recoger a ningún animal capturado hasta pasados los diez días.

Instamos al Ayuntamiento de Málaga a tomar las acciones pertinentes para que un caso como el de Grandulloncillo no vuelva a darse, y solicitamos una reunión con las personas a cargo de la gestión del Centro Zoosanitario para exigir responsabilidades y para trasladar las propuestas de las personas cuidadoras de colonias, que son las que dedican su tiempo, recursos y cariño a cuidar a los animales sin apenas apoyo por parte de la administración local.

Que la muerte de Grandulloncillo no quede impune.

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