El partido presentará una queja ante el Govern balear y estudia acciones legales por una presunta omisión de atención veterinaria.
Madrid, 21 de marzo de 2026 – El coordinador insular del Partido Animalista PACMA en Ibiza, Olivier Hassler, ha denunciado este sábado lo que considera «una grave falta de empatía institucional» mostrada en el caso de “Suerte”, un animal comunitario de una colonia felina de Sant Antoni de Portmany que, según el escrito registrado este viernes, precisaba atención veterinaria «completa, urgente y continuada».
Hassler sostiene que, de confirmarse la negativa del Consistorio a asumir el tratamiento necesario pese a existir deber legal de atención, podrían concurrir responsabilidades por una presunta situación de maltrato animal por omisión.
El animal, de nombre Suerte, presentaba lesiones graves en orejas y nariz compatibles con cáncer de piel. Fue revisado el 23 de febrero de 2026 y, pese a persistir una lesión nasal relevante, no se habría dado cobertura al tratamiento integral que precisaba. Finalmente, ante la falta de cobertura pública denunciada, una entidad ajena habría asumido provisionalmente el coste de la intervención practicada este 20 de marzo, consistente en una sesión inicial de electroquimioterapia.
«Desde PACMA recordamos que no estamos ante una cuestión menor ni ante un simple desacuerdo económico: hablamos de un ser sintiente cuyo dolor no podía seguir esperando», explica el coordinador.
Un deber municipal establecido por la Ley
La Ley 7/2023 atribuye a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios, exige su identificación bajo titularidad municipal y establece expresamente la asunción de la atención sanitaria de los que la requieran. Además, la propia ley define como “animal desamparado” al que se encuentra en situación de enfermedad sin recibir atención o auxilio, y considera maltrato cualquier conducta, también por omisión, que cause dolor, sufrimiento o lesión al animal.
Sobre esa base, PACMA entiende que los hechos deben ser investigados y que, si se acredita una negativa injustificada a prestar la atención exigible a un animal cuya gestión y cobertura sanitaria incumbían a la administración local, no puede descartarse la eventual existencia de responsabilidades legales, extremo que deberá valorarse con toda la documentación clínica y probatoria.
Por ello, Hassler ha anunciado que presentará una queja formal ante el Govern balear para que revise la actuación seguida en este caso, impulse la depuración de responsabilidades y garantice que los protocolos de atención a gatos comunitarios se apliquen de forma real y no meramente formal. Asimismo, el partido está estudiando la interposición de acciones legales.


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