El partido denuncia que una homilía presentase como ejemplo de fraternidad vecinal una corrida de toros.
Jaén, 23 de septiembre de 2026 -El Partido Animalista PACMA ha pedido a la Diócesis de Jaén que aparte de sus funciones al párroco de Sabiote, Joaquín Robles, después de que se difundiera en redes sociales un vídeo de una homilía en la que ensalza un festival taurino y lo utiliza para transmitir un mensaje de unión y fraternidad entre los vecinos.
En la intervención, el sacerdote celebra que «los astros se alinearon para que todo saliera bien y lo hicimos nosotros» y habla de «estar juntos y disfrutar de algo comunitario», de rostros «repletos de ilusión, alegría y respeto» y de «un silencio respetuoso y un ambiente tan bonito». Sus palabras aluden al silencio previo a la muerte del toro y presentan el festejo como una experiencia colectiva ejemplar.
Para PACMA, convertir la agonía de un animal en una lección de convivencia supone blanquear la violencia inherente a la tauromaquia. Argumentan que la fraternidad «no puede construirse alrededor del acoso, las heridas y la muerte de un ser sintiente, ni el sufrimiento puede transformarse en una anécdota edificante, y mucho menos desde un púlpito».
Los animales, «criaturas de Dios»
«No hay peor cura que el que predica compasión y aplaude sufrimiento. La misericordia, la piedad y el respeto pierden todo sentido cuando se invocan para elogiar un espectáculo que termina con un animal ensangrentado y muerto», señala Yolanda Morales, portavoz de la formación política.
Recuerdan que, con independencia de las creencias de cada persona, la doctrina cristiana presenta a los animales «como criaturas de Dios» y atribuye al ser humano una responsabilidad moral sobre su cuidado. Por ello, consideran incoherente que un representante de la Iglesia emplee una celebración religiosa para legitimar y exaltar públicamente la tauromaquia.
PACMA sostiene que estas manifestaciones son incompatibles con los valores de compasión y misericordia que la Iglesia afirma defender y con la responsabilidad pública asociada al ministerio sacerdotal, por lo que han pedido al Obispado de Jaén que aparte al párroco de sus funciones y explique qué medidas adoptará para impedir que los espacios religiosos vuelvan a utilizarse para justificar la violencia contra los animales.
Asimismo, piden una rectificación pública del sacerdote y un pronunciamiento de la Diócesis de Jaén contra el uso de la fe y de la liturgia para ensalzar festejos en los que los animales son sometidos a sufrimiento.


La exigencia del Partido Animalista PACMA a la Diócesis de Jaén para destituir al párroco de Sabiote representa un preocupante exceso de intervencionismo político en ámbitos que no le competen. Al arremeter contra una homilía que simplemente buscaba resaltar la convivencia y la unión de un pueblo, la formación demuestra una alarmante desconexión con la realidad rural y una preocupante intolerancia hacia la libertad de expresión y de culto.El sacerdote en ningún momento hizo una apología explícita del maltrato, sino que utilizó un evento profundamente arraigado en la identidad local como una metáfora visual para hablar de conceptos universales como «estar juntos», compartir en comunidad y mantener un respeto mutuo. Pretender dictar las analogías o los mensajes que un clérigo puede o no impartir desde su propio púlpito es una clara muestra de autoritarismo ideológico. PACMA parece ignorar que las fiestas taurinas forman parte del patrimonio cultural legalmente reconocido en España, y que los ciudadanos y religiosos tienen pleno derecho a participar en ellas y valorarlas positivamente sin ser perseguidos por ello.En lugar de fomentar el diálogo, esta estrategia de señalamiento público busca criminalizar las tradiciones de los pueblos y presionar a las instituciones eclesiásticas para que actúen como tribunales ideológicos. La Iglesia debe mantener su autonomía institucional y no ceder ante el chantaje de partidos políticos que intentan utilizar la fe de los vecinos para conseguir visibilidad y rédito mediático.
PACMA: están ustedes tontos.
Ahora resulta que son quienes dictan los códigos de conducta hasta en el clero.
Si el sacerdote así se manifestó es porque la tauromaquia es lícita y formativa.
En fin: ustedes y sus payasadas.
Ahí nos avisan si les hacen caso en la Iglesia.
Para mi no es nada raro que un cura ensalce la tauromaquia, teniendo en cuenta que hace unos años la más alta jerarquía católica española ensalzó el golpe de estado de 1936 desencadenante de una Guerra incivil con miles de asesinados y torturados, como «Cruzada» y como «Guerra santa».
Aparte, antepuso los toros a su función como sacerdote y no celebró la Santa Misa para asistir a la corrida.
Hay bastante decontento por su dejadez de funciones respecto a su ejercicio como sacerdote. La mitad de los días no celebra la Eucaristia y ha ideado algo que nombra como «la palabra», en la cual una persona no consagrada, laica, hace unas lectura y da la Comunión. Creo que esa práctica no está recogida ni aprobada por la Iglesia.