El Partido Animalista solicita una audiencia con el Pontífice y reclama que recuerde el contenido de la bula de San Pío V, que prohibía las corridas de toros vinculadas a celebraciones religiosas.
Madrid, 5 de junio de 2026 – El Partido Animalista PACMA ha remitido una carta a Su Santidad el Papa León XIV en la que solicita su intervención ante la persistencia de espectáculos taurinos celebrados en honor a santos y vírgenes de la Iglesia católica en España.
La formación política denuncia que cada año se celebran miles de festejos taurinos vinculados a festividades religiosas, en los que los animales son sometidos a «situaciones de sufrimiento extremo». Entre los ejemplos citados se encuentran la Feria de San Isidro de Madrid, los Sanfermines de Pamplona, la Feria de San Miguel de Sevilla, la Feria de Fallas de Valencia, la Feria de la Salud de Córdoba o la Feria del Corpus Christi de Granada.
PACMA recuerda que en estos eventos los animales son utilizados en corridas, encierros y otros festejos en los que son «perseguidos, acosados, sometidos a distintas prácticas de maltrato e incluso sacrificados». Asimismo, denuncia la estrecha vinculación existente entre determinados espacios taurinos y elementos de culto católico, como capillas ubicadas en plazas de toros, imágenes religiosas y la presencia de capellanes taurinos.
Una bula antitaurina que sigue en plena vigencia doctrinal
En su escrito, el Partido Animalista apela a la bula papal promulgada por San Pío V en 1567, conocida como De Salute Gregis Dominici, en la que se calificaban estos espectáculos como «crueles y viles» y se prohibía expresamente la celebración de corridas de toros en honor de santos o festividades de la Iglesia. La formación política sostiene que dicha bula nunca ha sido derogada y que mantiene plena vigencia doctrinal.
Ante el próximo viaje apostólico de León XIV a España, previsto entre los días 6 y 12 de junio, PACMA solicita que el Pontífice aproveche sus encuentros con representantes eclesiásticos e institucionales para recordar la posición histórica de la Iglesia respecto a este tipo de celebraciones y trasladar «un mensaje claro contra el maltrato animal».
«Es incompatible honrar a santos y vírgenes mediante espectáculos que implican sufrimiento, violencia y muerte para los animales. Confiamos en que Su Santidad contribuya a abrir una reflexión profunda sobre esta realidad», señala Javier Luna, presidente nacional de PACMA.

Con tanta patraña clerical se hacen inviables una ciudadanía decente y un mundo habitable; antes al contrario, se abona el terreno para los trastornos mentales, la idiotización masiva y la desgracia generalizada.
Ni hay honor en un baño de sangre, ni los santos obraban bien, ni las vírgenes (en caso de que lo fueran) tienen porqué ser más buenas que las demás.
No me extraña que cada vez más gente de hoy en día considere a los animales no humanos como a los verdaderos ángeles, pues tratando con estos seres sin religión, podemos limpiarnos de mucha basura cultural y acercarnos al paraíso.