El Partido Animalista denuncia que el tramo entre los kilómetros 120 y 125 es un «punto negro» donde es habitual encontrar cadáveres de fauna silvestre y animales domésticos.
Almería, 30 de junio de 2026. — El Partido Animalista Con el Medio Ambiente (PACMA) ha reclamado públicamente a la Junta de Andalucía la instalación urgente de pasos renaturalizados en la carretera A-348 debido al preocupante y elevado número de atropellos de animales que se registran de forma habitual en la vía. La formación política ha alertado de que la carretera que conecta Lanjarón con Almería se ha convertido en un auténtico peligro a la altura de Alhama de Almería, identificando un punto negro especialmente crítico para la seguridad y la fauna local concentrado entre los kilómetros 120 y 125 de dicha calzada.
Esta situación afecta gravemente a un entorno que destaca por su actividad agraria y rural, lo que propicia el tránsito constante de distintas especies por las inmediaciones de la carretera de forma desprotegida. Eduardo Milla, coordinador de PACMA en la provincia de Almería, explica la gravedad de la situación actual sobre el terreno: «Al atravesar una zona amplia rural con cortijos y cultivos, donde los animales andan sueltos, es muy habitual encontrarse cadáveres de animales en plena calzada o en los arcenes».
La problemática no distingue entre animales domésticos que se escapan de las fincas colindantes y la propia fauna silvestre de la comarca, siendo frecuente encontrar restos de zorros o reptiles que mueren al intentar cruzar. Para frenar este goteo constante de pérdidas, PACMA exige a las Junta de Andalucía un plan de actuación inmediato que combine la instalación de un vallado perimetral para bloquear el acceso directo a la calzada con la creación de pasos adaptados que garanticen la conectividad ecológica de la zona.
Estas infraestructuras verdes permitirían que los animales cruzasen de un lado a otro de la carretera de forma segura y sin el riesgo de morir en el intento, mitigando también los riesgos de accidente para los propios conductores. El coordinador provincial insiste en que no se puede seguir ignorando este conflicto ambiental y de seguridad vial: «Debemos actuar ya para que nuestras carreteras dejen de ser trampas mortales y asegurar que tanto los conductores como la fauna local puedan transitar sin peligro».
La formación animalista recuerda que este tipo de medidas ya se aplican con éxito en otros puntos del país y que es necesario normalizar la protección de la biodiversidad en la planificación de las redes de transporte nacionales. Para concluir, Milla hace un llamamiento a la empatía institucional y ciudadana: «El problema no es solamente de seguridad vial, debemos hacer un cambio de mentalidad en el que dejemos de ver como algo habitual animales atropellados en la carretera, y aportar soluciones para que nuestras vías no sean cementerios de animales».

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