Que no te engañen, toda la ganadería implica sufrimiento animal

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El debate político y social sobre las macrogranjas es un tema de máxima actualidad, pero solo se está abarcando a nivel medioambiental. No podemos olvidar que el fin de todos los animales explotados en granjas es el matadero, no importa si provienen de la ganadería extensiva o intensiva. Simplemente, es incompatible con el bienestar animal.

Este texto es largo, pero creemos que es necesario para reflexionar sobre el padecimiento de los animales explotados por la ganadería, independientemente de su etiqueta de extensiva o intensiva. También nos aporta datos verídicos y la experiencia de un profesional de la veterinaria para poder enfrentarnos a los bulos que corren en redes sociales, medios de comunicación y el ámbito político.

Datos relevantes sobre la ganadería en España

En mayo de 2021, la cabaña porcina española sumaba 32.406.701 animales, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y en 2020, en los mataderos españoles se sacrificó a 56 millones de cerdos. El censo bovino en mayo de 2021 alcanzaba los 6.922.951 animales y en 2020 se sacrificaron 2.422.405 reses para producción cárnica. A diciembre de 2021, el censo de vacuno lechero era de 813.912 vacas, que también acaban en el matadero cuando dejan de ser productivas, al igual que sus terneros, vendidos como producto cárnico para poder sacar beneficios de la leche. Según el Ministerio, en 2020 se sacrificaron un total de 800.616.000 aves para el consumo.

España está inmiscuida en un proceso de industrialización de la ganadería sin control. En 1999 había registradas 218.110 explotaciones ganaderas, mientras que en 2020 la cifra descendía a 87.540; pero matan a 15 millones de cerdos más en los mataderos españoles. Más del 95% de la carne de cerdo consumida en España proviene de sistemas de cría intensiva. Estos animales sufren grandes niveles de estrés, sobre todo derivado del hacinamiento y las altas densidades, especialmente en la ganadería porcina y avícola. «La legislación permite que cerdos de 100 kilos dispongan tan solo de 0,65 m2 por animal en el cebadero, provocando un alto nivel de estrés que deriva en canibalismo, como mordeduras en orejas y rabos, que, a parte de las heridas, pueden infectarse y provocar abscesos internos y otras lesiones. En gallinas y pollos se produce picaje, se arrancan las plumas entre ellas por el estrés. Estas situaciones lesivas para los animales se podrían reducir aportando más espacio para los animales, pero eso sería costoso, así que se realizan prácticas como el corte de rabos, el limado de colmillos o el corte de picos para evitarlo, mutilaciones realizadas en muchas ocasiones por personal no cualificado», declara Alfonso Senovilla, profesional veterinario.

«Otra de las consecuencias del hacinamiento de las granjas industriales es la facilidad de contagio de enfermedades víricas o bacterianas. Es muy frecuente, sobre todo en las explotaciones de porcino de cebo de capa blanca, encontrar lotes enteros que van al matadero con procesos neumónicos muy severos por culpa de microorganismos que, debido a la alta densidad, provocan contagios masivos en los animales. A pesar de que esos pulmones se decomisan, no van a consumo, no suponen una pérdida económica muy grave para los ganaderos, ya que resulta más rentable asumir esas pérdidas que mejorar las condiciones de los animales para disminuir esas patologías. Hay que recordar que diversos estudios demuestran lo tremendamente dolorosas que son las neumonías para los animales que las padecen», añade Senovilla. «También es habitual la presencia de algunos animales con artritis, abscesos o hernias abdominales o inguinales, en ocasiones del tamaño de un balón de fútbol, consecuencia de las condiciones de estas explotaciones. La causa de algunas de estas patologías es la selección genética, en la que prima la ganancia de peso en el menor tiempo posible para obtener más beneficio de la carne a expensas de la salud del animal, explotando razas menos resistentes a enfermedades y más propensas a tener problemas locomotores o cardiacos».

Prácticas legales e ilegales en la industria ganadera

En cuanto a las prácticas habituales en la industria ganadera, se debe diferenciar entre las legales e ilegales. La legislación permite prácticas como la castración de cerdos macho menores de 7 días sin anestesia, algo que contradice a la lógica veterinaria. El hacinamiento también está reconocido en la normativa, algo que también contraviene al consejo veterinario; así como la cría en jaula. En el caso de las gallinas ponedoras, la ley permite que cada ave tenga un espacio de 600 cm2, el tamaño de un folio, impidiendo el desarrollo de una conducta propia de su especie; ni siquiera pueden estirar las alas. En España, los huevos provenientes de gallinas enjauladas suponen el 77% del total consumido. Las cerdas reproductoras son encerradas en estructuras metálicas una semana antes del parto, donde permanecen cuatro semanas durante la fase de lactancia. El tamaño reducido de estas jaulas les impide girarse, solo pueden levantarse y tumbarse. Además, también son encerradas en jaulas individuales en la zona de gestación durante la época previa al celo. Una vez inseminadas, tras la cubrición, se mantienen 4 semanas más en esas estructuras metálicas. En resumen, como mínimo, estas cerdas pasan 20-25 semanas al año enjauladas, la mitad de su vida.

Otra práctica que permite la ley es la sobreexplotación de los animales. Una vaca lechera podría tener una esperanza de vida de 25 años, pero, debido a la sobreexplotación, es enviada al matadero a los 4-5 años, raquíticas, caquécticas, literalmente consumidas, ya que son obligadas a producir 40-50 litros de leche al día a la vez que están gestando un ternero en su interior. Básicamente, se consumen y son desechadas.

También hay numerosas prácticas que se alejan de la legalidad, pero son habituales en las explotaciones ganaderas. Un ejemplo es la castración de los cerdos ibéricos. Los de capa blanca se envían al matadero a los 5-6 meses, pero los ibéricos se sacrifican a los 12-14, por lo que se castran para evitar que las hormonas que se producen al llegar a la madurez sexual afecten al sabor de la carne y para lograr una mayor infiltración grasa. La castración sin anestesia después de los 7 días que reconoce la ley es una práctica muy extendida, así como la castración de las cerdas, prohibida de manera general incluso con anestesia, que se ejecuta realizando una incisión en el abdomen y extirpando los ovarios, en la mayoría de los casos sin ningún tipo de anestesia. Otra práctica ilegal habitual se relaciona con el manejo. Se permite el uso de picas eléctricas, dispositivos que administran descargas eléctricas, en vacuno y porcino de cebo, pero se limita a los cuartos traseros con descargas máximas de un segundo y siempre que haya espacio delante para avanzar. Sin embargo, es utilizada abusivamente, aplicándolo a la zona genital o facial, sobre todo en el transporte en los momentos de carga y descarga y durante el manejo en granjas y mataderos, dejando marcas visibles en su piel.

Cuando un animal está herido en una explotación, debe ser aislado y tratado adecuadamente. Sin embargo, las imágenes de animales moribundos o cadáveres con los animales sanos son abundantes y una prueba más del maltrato que sufren los animales en las granjas. Si un animal está gravemente lesionado o enfermo y sufriendo, debe ser eutanasiado en la explotación, pero muchos ganaderos intentan que llegue al matadero para no perder el beneficio económico, alargando su sufrimiento e incumpliendo la legalidad de la tenencia en explotación ganadera y de transporte de animales vivos. «El único motivo por el que un ganadero mantiene en una explotación a un animal con una lesión incurable como algunos cerdos con abscesos, artritis o hernias de gran tamaño es para introducirlos en la cadena alimentaria, a pesar de que estos animales no debería ser transportados según la legislación que lo regula para evitar su sufrimiento. Una vez en el matadero, los inspectores veterinarios decidirán si procede realizar un decomiso total del mismo o parcial, entrando el resto de la canal en la cadena de consumo», especifica Senovilla.

El transporte de animales de granja

Tanto los animales explotados por la ganadería intensiva como extensiva son trasladados al matadero en los mismos vehículos, cuestionablemente amparados por la misma normativa. Dependiendo de la época del año, las condiciones de estos viajes varían. En verano y en invierno, los animales están expuestos a temperaturas extremas, agravadas por el hacinamiento en los camiones. El cumplimiento de las paradas reglamentarias para la persona conductora provoca que los animales se queden estacionados durante todavía más horas, agravando su sufrimiento.

Sin embargo, según Alfonso Senovilla, el momento de mayor estrés y malestar es el de la carga y descarga. «Es muy complicado hacer subir a 200 cerdos aterrorizados a un camión. Para ello se utilizan habitualmente picas eléctricas, forzando el avance de los animales a través de descargas. En ocasiones se utiliza de manera ilegal, aplicando la misma en zonas especialmente sensibles o sobre animales sin espacio para avanzar. El Reglamento Europeo 1/2005, que regula este tipo de transportes, permite viajes excesivamente prolongados, en el caso de los cerdos, por ejemplo, pueden permanecer hasta 24 horas sin bajarse del camión, esta situación es inaceptable. Todavía es más grave el transporte en barcos, que, como hemos podido comprobar con los casos de los buques Karim Allah y Elbeik, se puede demorar por problemas administrativos o sanitarios y obligar a los animales a pasar semanas a la espera de un puerto donde desembarcar, mientras las administraciones se desentienden de la situación de los animales encerrados«.

La inacción de las administraciones

La industria ganadera goza del apoyo de las administraciones, garantizando un hermetismo que impide dar a conocer a la sociedad la realidad que se esconde tras las granjas y mataderos, de donde provienen los productos de origen animal que se consumen. Las inspecciones son muy limitadas e insuficientes, entre un 3 y un 5% de las explotaciones, las prácticas escapan de todo control administrativo, las peticiones de documentación son negadas sistemáticamente y se invierten cientos de miles de euros públicos, estatales y europeos, en campañas de marketing para transmitir una falsa imagen de la ganadería.

El impacto ambiental de la ganadería cuenta con un respaldo científico amplísimo, así como la repercusión negativa para la salud del consumo de carne y otros productos de origen animal. Estos dos puntos han copado el debate político y público sobre la ganadería en nuestro país, pero no se ha tocado en ningún momento el aspecto del bienestar de los animales en las explotaciones. «Los purines, los gases nocivos, la contaminación, los olores… que tanto preocupan a la población no solo afectan a las personas. Los animales que viven hacinados en las granjas, sin ver la luz del sol, lo sufren cada día y nadie habla de ello«.

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37 Comentarios

  1. Inmaculada Tejada Navarro

    Es muy decepcionante explicar a la gente carnívora que tengo alrededor el sufrimiento de los animales de granja y que les dé igual,pero tenemos que seguir luchando por ellos.

    Responder
    • David

      Totalmente de acuerdo, yo hace años que soy vegetariano, al igual que mi pareja, y aun teniendo amigos y familiares que entienden lo que se dice en este artículo, no hacen nada por cambiar sus costumbres y hábitos alimentarios. No puede ser que vayas a cualquier bar de España y en la barra tengan panceta, torreznos, choricillos, etc. y la gente los consuma como si fuera unos cacahuetes!! Detrás de esa comida hay un animal!!!! Espero que en pocos años la mayoría de la gente se de cuenta, pero aun falta mucho…

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      • RMQ

        Los vegetarianos tambien participan en todo este dolor animal consumiendo lacteos y/o huevos, que es otro tipo de explotacion.
        Que ser vegetariano es mejor que nada? Desde luego, cada granito cuenta, pero si de verdad se es coherente con el bienestar animal, el fin es el veganismo.

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        • Carmen Sánchez Diaz

          Por supuesto que hay que mejorar y si que se puede hacer, es controlar las granjas, que si deben de ser vigiladas por veterinarios y dar a conocer el mal estado, para que el Ministerio de consumo tome nota y se pueda hacer un cambio en el trato a los animales . ya en los tiempos que vivimos, hay que llevar esto a la Unión Europea para que se pongan límites y se evite tanta explotación. Todas las granjas deben estar registradas y controladas por veterinarios.. No se puede seguir permitiendo tanto sufrimiento a los animales…..

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          • Francisco González Benito

            Lo que propones supone quitar más dinero aún a la ciudadanía, para destinarlo al mayor y al peor de los genocidios.

            Los genocidios se prohíben, enjuician y condenan; controlarlos, registrarlos, inspeccionarlos y vigilarlos, implica tolerarlos; y eso es una barbaridad, que no se hace con otros delitos, por ejemplo: no veo que nadie proponga lo mismo con las violaciones de mujeres, o sea, que no se prohíban y que solamente sean controladas por médicos, y que se inspeccionen y vigilen mientras son cometidas, para que no haya mucho sufrimiento y mejorar así el trato a las víctimas.

            STOP THE GENOCIDE !

            NO MORE NAZISM, JUST GO VEGAN !

      • Cristina

        Artículo muy necesario. Con artículos así se va horadando las conciencias y creando consciencia. Gracias.

        Responder
    • David

      Totalmente de acuerdo, yo hace años que soy vegetariano, al igual que mi pareja, y aun teniendo amigos y familiares que entienden lo que se dice en este artículo, no hacen nada por cambiar sus costumbres y hábitos alimentarios. No puede ser que vayas a cualquier bar de España y en la barra tengan panceta, torreznos, choricillos, etc. y la gente los consuma como si fuera unos cacahuetes!! Detrás de esa comida hay un animal!!!! Espero que en pocos años la mayoría de la gente se de cuenta, pero aun falta mucho…

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    • Maria Borrego

      Muy bien detallado y argumentado el texto. Pobres seres los mal llamados animales, no se de por qué ese nombre cuando ese calificativo lo merecemos los humanos. Y es fácil entender que cada vez haya más enfermedades neuronales, o es que no es entendible que si comemos carne o cualquier ser vivo, lo que estamos comiendo es sufrimiento? Cuando entendamos eso entenderemos muchas otras cosas. Stop a las macrogranjas. Soy afiliada de PACMA. Paremos ya entre todos tanto sufrimiento. Empatia YA.

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    • María José

      Gracias por esta información. Es doloroso saber todo el sufrimiento que hay en las explotaciones ganaderas y triste ver la indiferencia de la gente que consume la carne de estos animales. Ojalá el dolor y el miedo se transmitiera a los consumidores para que entiendan y sientan todo el horror del que forman parte y que podrían evitar.

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      • Francisco González Benito

        De hecho, lo que apuntas al final de tu comentario, ya está sucediendo de alguna manera, en el sentido de que millones de personas sufren y mueren por la malnutrición extrema causada por el consumo de carnes, peces, lácteos y huevos (cargados de tóxicos), que provocan: obesidad, hipertensión arterial, infarto de miocardio, angina de pecho, accidentes vasculares, aterosclerosis, osteoporosis, cáncer, diabetes, alzheimer y otras enfermedades crónicas.

        Otra cosa es que esa gente entienda o quiera entender, que todo el horror del que forman parte se puede evitar. A lo cual no ayuda la actitud culpable del gobierno español, cuando se pone del lado de las mafias genocidas y da de comer sus productos nocivos incluso a los enfermos en los hospitales públicos.

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  2. Víctor Manuel

    Excelente artículo, soy miembro del partido popular y me estoy cuestionando mi afiliación por este asunto entre otros. Negar la evidencia es absurdo, o de necios e incluso mezquino. Mientras pasaban las palabras y avanzaba mi lectura, no podía contener una mezcla de rabia, dolor y sollozo.

    Responder
    • Cristina

      Artículo muy necesario. Con artículos así se van horadando las conciencias. Gracias.

      Responder
    • Amelia

      La única solución es dejar de comer estos productos o que haya inspecciones que garanticen elNO Maltrato animal?
      Las administraciones deben vigilar el 3scrupuloso cumplimiento de la ley.
      Creo que es importante e imposible.
      Todo está manipulado.

      Responder
      • Francisco González Benito

        Cuando se asesina a alguien sin su consentimiento, siempre hay maltrato, porque le privas a ese alguien de todo, de lo más importante que tiene, de la vida como base para sus experiencias positivas; si ese alguien no ha demostrado su interés en no seguir viviendo.

        Responder
      • marisol

        Yo entiendo ,tenemos que alimentarnos el ser humano ,pero me niego que para el ser humano sobreviva otros seres vivos tengan que sufrir tanto ,desde que nace asta su muerte !!
        Lo triste es que el poder económico ,la ambición de algún ser humano es tan poderosa,que costará mucho ,este tipo de industria desaparezca!!

        Estoy en proceso de hacerme vegana !

        Responder
  3. Rodolfo

    Excelente comentario , leí todo , y las últimas frases espectaculares.. Dios quiera que todo termine bien..

    Responder
  4. Carlos

    No puedo entender como las personas, al ver este tipo de imágenes, no sienten nada.
    A mi me causa dolor y por eso soy vegano hace 4 años.
    Basta ya de sufrimiento animal!!!

    Responder
  5. Gotzon

    Muchas gracias por el articulo. Aunque desde hace muchos años que tomé conciencia del sufrimiento animal y no consumo carne. Este artículo me resulta muy interesante para reafirmar mi condición y veraz por el profesional que lo respalda.

    Responder
  6. Corinne CYRILLE MEDA

    Es terrible. De verdad no tengo palabras para describir el comportamiento del ser humano hacia sus primos, todos los demás animales no humanos…
    MÁS CONTROL VETERINARIO , MÁS REGLAMENTACIÓN, CÁMARAS DE VIGILANCIA EN EXPLOTACIONES GANADERAS DESDE EL NACIMIENTO Y POR SUPUESTO DESDE LA SALIDA DEL TRANSPORTISTA HASTA EL MATADERO, DENTRO DEL MISMO Y HASTA EL SACRIFICIO.
    MÁS PERSONAL COMPETENTE Y FORMADOS EN «BIENESTAR ANINAL» EN TODOS LOS PROCESOS PADECIDOS POR EL ANIMAL, DESDE SU NACIMIENTO HASTA SU MUERTE;
    INFORMACIÓN A LOS JÓVENES ADULTOS SOBRE OTRAS OPCIONES DE CONSUMO Y DE ALIMENTARSE: VEGETARIANISMO, VEGANISMO, FRUCTIVORISMO POR EJEMPLO.
    Todo será siempre demasiado poco para limitar el sufrimiento del animal no humano, pero no por eso no debemos de dejar de intentarlo porque cuando los maltratamos las bestias somos NOSOTROS, LOS SERES MAL LLAMADOS HUMANOS.

    Responder
    • Francisco González Benito

      Lo que propones en mayúsculas, supone quitar más dinero aún a la ciudadanía, para destinarlo al mayor y al peor de los genocidios.

      Los genocidios se prohíben, enjuician y condenan; reglamentarlos, inspeccionarlos y controlarlos, implica tolerarlos. Y eso es propio de una sociedad tarada y barbarizada.

      STOP THE GENOCIDE !

      NO MORE NAZISM, JUST GO VEGAN !

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  7. Jaime López

    Explotación animal industrial para alimentar humanos = crueldad y miseria de la especie humana.

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  8. Juan Báez

    Magnífico el texto redactado por el profesional veterinario. Es muy comprensible y da mucha luz ante la poca claridad de los medios de comunicación oficiales y el oportunismo político

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  9. saverio caterina

    muerte a los humanos yo incluido! Somos la basura del planeta tierra!!!!

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  10. Marga

    Por desgracia sé todo eso y más!
    Hace treinta años me tocó trabajar en el matadero de conejos de mi marido y es dantesco lo que se llega a ver tanto en granjas ,como mataderos.
    He visto pelar conejos vivos para ver cuánto tiempo aguantan vivos sin piel …sus gritos me persiguen todavía…colgar gatos en la cadena de despiece sin cabeza y hacerlos pasar por conejos…cerdos muertos hinchados en descomposición sin separarlos de los sanos…maltrato,patadas mearles encima…jugar con gallinas vivas al “fútbol “ no aguanté ni medio año y sigo en tratamiento psiquiátrico….evidentemente no cuento nada más que una pequeña parte…huelga decir que hace treinta años que no consumo carne….

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  11. Rosa M.R.

    Soy vegetariana hace bastantes años, sé perfectamente lo que estáis diciendo, he visto muchos vídeos de lo que sucede en las granjas de todo tipo de especies y declaraciones de ex-matarifes que han tenido que dejar la profesión porque no soportaban ver ese sufrimiento animal. He visto fotos de vacas y terneros, con lágrimas en los ojos cuando van de camino al matadero. La genética de los cerdos es en un alto porcentaje a la de los humanos…..El ministro Garzón ha dicho algo muy importante y bueno que la rancia derecha, incluso de su propio partido han desvirtuado y cambiado sus palabras.
    Mi voto en las elecciones generales siempre ha sido, es y será para PACMA, pero de momento no me puedo afiliar por motivos económicos por poco que sea, ya llegará su momento. Voy a compartir en mi Facebook. Muchas gracias por vuestra lucha,

    Responder
  12. Mercedes

    Me parece terrible.De verdad tienen algo de sensibilidad y respeto hacia los animales,de todas formas se sabia,pero ahora ha saltado a la politica y se le dio mas visibilidad.

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  13. Jlb

    Hay que añadir, que como todo el sufrimiento de los pobres seres animales, también ingerimos la cantidad de química que les inyectan. Desde hormonas hasta antibióticos p.ej de las mastitis de tetas en las vacas que todo ello lo ingerimos aunque la carne esté muerta.

    Responder
  14. Rosa

    Excelente artículo, ojalá se tome conciencia. Stop a las macrogranjas

    Responder
    • Francisco González Benito

      Stop a las granjas, y sin caer en la trampa de la cría natural o ecológica, porque según advierten autores especializados: «el cerdo de granja criado en un estercolero o el novillo mantenido en el pastizal, infestados de parásitos y expuestos a los azares nutricionales o climáticos, no son forzosamente más dichosos que sus congéneres en cría intensiva».

      Responder
  15. Philippe Brunot Lyonnet

    Una autentica vergüenza para la especie humana. Esta información debería ser publicada en los medios de comunicación. tanto en la prensa como en revistas. Los veterinarios defensores de los animales tendrían que dar conferencias sobre este tema en las universidades y escuelas para que la juventud sepa lo que está ocurriendo, que sepa el horror que tienen que padecer los animales hasta que sus cadáveres lleguen a las carnecerías y mercados. Se debería llevar ante los tribunales todas las irregularidades que son violaciones de las leyes establecidas. Pienso que el hecho de que la inmensa mayoría de la gente ignore lo que sucede es el mayor mal. La ignorancia de la mayoría es el poder y la fuerza de los malvados.

    Responder
  16. Iván Guijarro Vila

    Muy buen trabajo y riguroso artículo

    Responder
  17. ELOI

    Deberían haber más inspecciones y cámaras de videovigilancia allí donde se encuentren los animales, incluido en los camiones que los transportan, hay mucha gentuza suelta por ahí.
    La legislación debería ser muchísimo mas estricta en cuanto a bienestar animal se refiere, ganadero que no cumpla con las exigencias, ganadero que se queda sin granja.
    Los animales deben ser protegidos del diablo (nosotros)

    Responder
    • Francisco González Benito

      Lo que propones supone quitar más dinero aún a la ciudadanía, para destinarlo al mayor y al peor de los genocidios.

      Los genocidios se prohíben, enjuician y condenan; inspeccionar y vigilar, implica tolerar. Y eso es propio de una sociedad tarada y barbarizada, que no aplica el mismo rasero con otros delitos, por ejemplo: nadie propone que las violaciones de mujeres no se prohíban, sino que solo se inspeccionen y vigilen mientras se cometen.

      STOP THE GENOCIDE !

      NO MORE NAZISM, JUST GO VEGAN !

      Responder
  18. Aurora

    Todo eso está muy bien, pero no podemos ignorar que vegetarianos y veganos son un porcentaje pequeño de la población, con lo que debemos centrarnos en el sufrimiento animal, más allá de que a la postre, todos los animales de granja serán sacrificados y consumidos por los seres humanos.
    Me duele verlos hacinados y sin posibilidad de morir, porque los mantienen continuamente medicados. Antaño, cuando las condiciones eran malas, morían.
    ¿Qué relación hay entre esta hipermedicación y que los antibióticos empiecen a no servirnos a los seres humanos para curar las infecciones?
    Los matices no son baladí, el ocultamiento de las condiciones de vida de estos animales nos indica muy bien de qué no quieren hablar nuestros poderosos, ni que hablemos el resto.
    ¿Sabe nuestra gente menuda dónde y cómo viven los conejitos, las gallinitas, las vaquitas, etc. etc?

    Responder
    • Francisco González Benito

      Aurora:

      El porcentaje de población vegetariana y vegana es un dato interesante, pero se trataría de un hecho que no sirve para legitimar o justificar ningún genocidio.

      Estoy completamente de acuerdo contigo en que debemos centrarnos en el sufrimiento animal. Eso es tan importante, que no debemos olvidar que una parte grande de dicho sufrimiento tiene por causa el genocidio ganadero. Por lo cual, cualquiera dirá: si quieres acabar con ese sufrimiento, acaba con su causa.

      Responder
  19. Francisco González Benito

    La cita incluida al final de mi anterior comentario procede de Dantzer, R. y Morméde, P: «El stress en la cría intensiva del ganado» (1984). Editorial Acribia. Zaragoza.

    Responder

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