- El Comité de Derechos del Niño cuestiona al Estado español tras años de informes, denuncias y alegaciones impulsadas, en gran parte, por el Partido Animalista.
- Una cronología que demuestra que el actual escenario no es casual, sino el resultado de un trabajo sostenido y estratégico.
Durante más de una década, el Partido Animalista PACMA ha mantenido una línea de trabajo constante ante organismos internacionales para denunciar la exposición de niños y niñas a la violencia de la tauromaquia en España. Recientemente, el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas ha cuestionado al Gobierno español por permitir la asistencia y participación de menores en espectáculos taurinos como consecuencia directa de años de informes, advertencias y presión internacional impulsadas, en gran medida, por PACMA.
2018: la ONU señala por primera vez la tauromaquia como una forma de violencia contra la infancia
El punto de inflexión se produce en febrero de 2018. Tras la revisión periódica de España, el Comité de Derechos del Niño incluye por primera vez la tauromaquia entre sus “principales motivos de preocupación relacionados con la violencia contra los niños”. El organismo recomienda expresamente prohibir la asistencia y participación de menores de 18 años en espectáculos taurinos.
Desde el Partido Animalista PACMA valoramos entonces de forma “muy positiva” esta recomendación, subrayando que suponía un respaldo internacional a una reivindicación histórica del partido y una oportunidad para que el Estado español adaptara su legislación a la Convención sobre los Derechos del Niño.
2022: de las advertencias a las denuncias formales ante la ONU
Cuatro años después, ante la inacción del Gobierno, desde PACMA intensificamos la estrategia. En agosto de 2022, denunciamos ante el Comité de Derechos del Niño la celebración de campamentos taurinos infantiles, una muestra de que no solo no se estaba corrigiendo el problema, sino que se estaba ignorando y fomentando deliberadamente.
En noviembre de ese mismo año, dimos un paso decisivo: presentamos ante Naciones Unidas el informe “Desprotección de la infancia frente a la violencia de la tauromaquia en España”. En él se documenta cómo el Estado ha ignorado a propósito tanto la Convención como las recomendaciones del propio Comité, permitiendo la asistencia de menores a corridas de toros en todo el territorio y su participación activa en festejos y escuelas taurinas desde edades muy tempranas.
El informe pone el foco, además, en la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral de la infancia y la adolescencia frente a la violencia, señalando que, pese a su finalidad, no incluye ninguna referencia a la tauromaquia, a pesar de las reiteradas peticiones de organizaciones especializadas en infancia.
2023: la ONU exige explicaciones concretas al Estado español
En marzo de 2023, el trabajo de PACMA obtiene un nuevo resultado. El Comité de Derechos del Niño comunica que el informe del Partido Animalista será tenido en cuenta en la revisión de España y solicita formalmente al Gobierno información sobre las medidas adoptadas para prohibir la participación y asistencia de menores de 18 años a eventos taurinos.
Recordamos que esta recomendación del Comité a España no era nueva: estaba vigente desde 2018 y seguía sin cumplirse cinco años después, mientras aumentaban las actividades taurinas dirigidas a niños y niñas con el respaldo de administraciones públicas a todos los niveles.
En abril de este mismo año solicitamos al Ministerio de Derechos Sociales que incluyese en su Ley de protección integral de la infancia frente a la violencia, la prohibición de su participación y asistencia a festejos taurinos, y la consecuente modificación del Reglamento de Espectáculos Taurinos, de manera que se estableciese en los 18 años la edad mínima para poder realizar la inscripción como «matador» en el Registro General de Profesionales Taurinos y como alumno en una escuela taurina.
Incluimos esta petición en una misiva destinada a la entonces ministra Ione Belarra y a la directora general de Derechos de la Infancia y la Adolescencia del Ministerio de Derechos Sociales, Lucía Losoviz.
2024: PACMA desmonta la versión del Gobierno ante el Comité
En agosto de 2024, durante el proceso de escrutinio internacional, desde PACMA presentamos nuevas alegaciones ante el Comité para desmentir al Gobierno español, que había alegado carecer de competencias para prohibir la presencia de menores en espectáculos taurinos. Literalmente, plasmaron por escrito ante el Comité que “La jurisprudencia del Tribunal Constitucional establece, de manera expresa e inequívoca, que la competencia para establecer las condiciones de asistencia y/o participación de menores a los festejos taurinos corresponde a las CCAA.”. Se levaban las manos.
Mediante las alegaciones de PACMA, probamos ante el Comité que, por el contrario, el Tribunal Constitucional jamás se ha pronunciado al respecto y que, como ahora se ha demostrado, es evidente que el propio Estado dispone de herramientas legales suficientes: desde la mencionada Ley Orgánica de protección integral de la infancia y la adolescencia frente a la violencia, pasando por el Reglamento estatal de Espectáculos Taurinos hasta la regulación de las escuelas taurinas y la venta de entradas. Podemos afirmar con rotundidad que la falta de actuación no respondía a un límite competencial, sino a una ausencia de voluntad política.
En octubre de ese mismo año, desde PACMA solicitamos a Ernest Urtasun que, al menos, prohibiera la entrada de menores de 16 años en espectáculos taurinos, dado que, como ministro de Cultura, dispone de esta potestad que le otorga el Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, que prohíbe en la entrada y permanencia de menores de dieciséis en espectáculos clasificados por el Ministerio de Cultura, para mayores de dicha edad. Sin embargo, también hace oídos sordos a nuestra petición.
2025: reunión con UNICEF en Madrid
En febrero de 2025 llevamos a cabo una reunión con responsables de UNICEF en su sede de Madrid. Consideramos que UNICEF, como organización dependiente de la ONU, debería tener en cuenta la exposición a la que los municipios españoles someten a los niños en cuestiones taurinas, especialmente si se contempla que estos puedan ser calificados como «Ciudades Amigas de la Infancia». Sin embargo, tras años de trabajo en estos municipios, podemos asegurar que esto no es así. Y así se lo hicimos saber en ese encuentro, donde presentamos un informe detallado sobre un centenar del total de 321 municipios reconocidos que, pese ser considerados ‘Ciudad Amiga de la Infancia’, siguen organizando eventos taurinos dirigidos a menores, como encierros infantiles, clases de toreo, espectáculos adaptados, talleres y hasta palcos infantiles.
Unos días más tarde, UNICEF se pronunció animando a sus «Ciudades Amigas de la Infancia» a que no permitieran el acceso de niños a este tipo de espectáculos.
En marzo del mismo año, PACMA reitera su solicitud al ministro de Cultura, tras haber clasificado el documental sobre tauromaquia “Tardes de Soledad” para mayores de 16 años. En nuestra misiva, destacamos la incongruencia de prohibir la entrada de menores en cines para ver un documental sobre corridas de toros y no prohibir su entrada a plazas para contemplarlas en directo. El ministro, de nuevo, tira balones fuera.
2026: el reproche internacional y la rectificación del Gobierno
En enero de 2026, el escenario cambia. Tras la presión acumulada por los informes admitidos por la ONU, el Comité de Derechos del Niño vuelve a cuestionar nuevamente a España y recuerda que existe una recomendación pendiente desde hace siete años para proteger a la infancia de la tauromaquia.
Tras las alegaciones de PACMA, al Gobierno no le queda otra que reconocer finalmente que sí tiene competencias y anuncia su intención de prohibir la participación y asistencia de menores a espectáculos en los que se ejerza violencia contra los animales, contradiciendo su negativa previa a tener competencias en esta materia.
Esta rectificación confirma lo que hemos defendido durante años ante las Naciones Unidas: el Estado sí podía actuar y el actual avance es consecuencia directa del escrutinio internacional provocado por un trabajo sostenido, riguroso y documentado.
Una vez más, el recorrido demuestra que los cambios no llegan por inercia, sino por la perseverancia de quienes, durante años, hemos llevado la defensa de la infancia y de los animales hasta las más altas instancias internacionales.


Hablando de incongruencias, hay una muy repugnante y es que: dentro de un Gobierno tenido por progresista (y no por anti-moderno, des-ilustrado, bárbaro y clericoide) se consideran como formas de violencia incluso los vientres de alquiler, la prostitución o la pornografía, pero no la tauromaquia, las granjas peleteras o la caza.
La «sensibilidad» de tales santurrones llega hasta el punto de intentar «proteger» a los menores de una falsa desnudez de los mismos, imaginada por una maquina; mientras mantienen dentro de la legalidad la tortura institucionalizada y de por vida, para millones de individuos sintientes (como los patos martirizados para producir foie gras).
Ya vale de maltrato y tortura!! no con mis impuestos!!